La preocupación de que es objeto el paisaje en que vivimos, sin importar nuestro lugar de origen, sistema político o religión, nos ha ido forzando a reconsiderar nuestras acciones y las consecuencias que éstas tienen sobre nuestro entorno. Hemos comenzado a buscar un estilo de vida que restituya la salud de aquellos ambientes y los sustente de modo que tanto nosotros como nuestros hijos y nuestros nietos puedan prosperar en ellos. Para nosotros, como cristianos, semejante búsqueda de una nueva manera de ser en el mundo (aunque también deberá suponer la mejore la ciencia, la política y la gestión pública) puede en gran medida verse informada por un revisión de nuestros paisajes bíblicos. En los relatos sobre estos paisajes y las personas que los habitan descubrimos valores que nos han configurado y que continúan desafiándonos y reformulándonos.
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
“La crisis económica acerca a más personas a Dios”. Palabras como éstas formaban hace algunos meses algún titular de prensa cristiana. Y seguramente con razón. Pero los asuntos humanos son ambivalentes: también podría haber habido un titular sobre personas que se alejan de Dios por la crisis económica. No porque estén tan locos como para considerar a Dios culpable de la crisis, pero sí porque puede ocurrir que algunos se alejen por el simple hecho de que crean tener que trabajar más, mucho más, por estar en tiempos difíciles. Un período crítico, pensarán, sólo se solucionará si trabajamos el doble por algún tiempo. En otros casos será nuestro empleador quien piensa así: “solo si mis empleados trabajan algunas horas extra y de vez en cuando el domingo, lograremos salir adelante”. En un ambiente en el que el día de reposo ya se encontraba ampliamente desvalorizado, tal argumento convencerá a muchos. Si ya había muchos cristianos que creían no tener que poner ninguna oposición a la pérdida del domingo, tanto más ocurrirá ahora.
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
¿Cuáles son los recursos de la tradición cristiana para contribuir a la discusión pública contemporánea sobre la definición y probable futuro del matrimonio? No sólo pregunto qué debieran creer los cristianos dentro de la iglesia confesante. Pregunto ¿qué verdad posee la cristiandad acerca de las políticas públicas sobre el matrimonio en una sociedad democrática y pluralista? Mi pregunta es atingente a las responsabilidades legales y gubernamentales de la sociedad hacia el matrimonio en la reforma del bienestar social, en la legislación familiar, tecnología reproductiva, legislación de seguros y prácticas equitativas de empleo, y a la fastidiosa cuestión de a quién debiera o no estarle permitido casarse. La pregunta interroga implícitamente si acaso el matrimonio debería ser objeto de la preocupación del derecho y de las políticas públicas, o no serlo en absoluto.
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
Enfrentamos una crisis espiritual. Estamos sobrecargados de trabajo, estresados, y descuidando en forma crónica disciplinas básicas para el crecimiento espiritual y crianza de la familia. El problema es personal, pero sus causas y efectos son sociales y económicos. En promedio, están trabajando fuera del hogar más miembros de la familia (padres e hijos) que hace 20 años atrás. Su ausencia, agotamiento, y ansiedad en torno al dinero para mantener el estilo de vida, repercuten negativamente en la familia. La lógica consumista impulsa a jóvenes y viejos a una permanente insatisfacción. Nuestros espíritus anhelan integridad.
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
Hoy en día es muy común escuchar en conversaciones de amigos, posiblemente las propias, a través de los medios de prensa y un sinfín de circunstancias hablar sobre tratos justos e injustos, sobre cómo se debería hacer justicia ante cierta eventualidad y sobre cómo el Estado debiese administrar de una manera más eficiente la justicia; probablemente para los cristianos uno de los pasajes más recordados de
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
Hace unos días encontré un texto con un título sugerente mientras navegaba por las listas de libros de Amazon.com. Estas listas son creadas por los usuarios de este sitio y preferentemente frente a un tema. Este tema era la perspectiva de la cosmovisión Reformacional, una visión compleja de la vida, un nuevo paradigma a mis ojos… Pero ¿qué es una cosmovisión? Cuando leía el titulo del libro me pregunté, ¿cuánto de esto es verdad? ¿Qué dice
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
Todos los viernes me reúno con un grupo de colegas en un almuerzo .El programa de estos almuerzos consiste en aportar con nuestra sabiduría y pericia colectivas para abordar los asuntos sociales de la actualidad. Recientemente leímos el desalentador libro de Mike Davis Planet of Slums (Planeta de campamentos). Davis define un campamento como un área urbana “caracterizada por sobrepoblación, viviendas pobres o informales, acceso inapropiado a agua potable y servicios sanitarios, y posesión insegura de la propiedad”. Él informa que
Los profetas del Antiguo Testamento son una de las figuras bíblicas más peculiares y fascinantes. Con su predicación y extraño comportamiento esperaban remecer y despertar a sus oyentes. Isaías caminó alrededor de Jerusalén desnudo y descalzo para simular un prisionero de guerra. Jeremías compró un cántaro de greda y, tras reunir a algunos ancianos y sacerdotes, rompió el jarro contra el suelo. Esto, les dijo, es lo que Dios tenía preparado para Judá. Ezequiel llevó las extrañas acciones proféticas a nuevos niveles, al perforar la pared de su casa y afeitar su cabello y barba, manojos de los cuales cortó o quemó o arrojó al viento.
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
Tomemos un día x de la vida nacional, para ver cómo se discute hoy en nuestro país. María Música, la alumna que arrojó un jarro de agua a la ministra de educación, quiere volver a clases. La acompaña en señal de apoyo un candidato presidencial y profiere la siguiente frase: “Todos somos Música, porque en Chile no sólo a ella se la discrimina, la quieren excluir, satanizar, sino que a los jóvenes, el pueblo mapuche, los adultos mayores”. Por lo pronto nos podemos olvidar de la alumna -y del candidato. Lo que interesa aquí es el uso de la palabra “discriminación” como caballo “indiscriminado” de batalla y los riesgos que eso puede tener para Chile: porque todos estaremos de acuerdo en que los jóvenes, los mapuches y la tercera edad tienen problemas. Pero que sean los mismos problemas, eso es algo bien distinto. Detengámonos por un segundo en esta necesidad de establecer distinciones.
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...
En el norte de Suecia, donde no hay mucho más que pinos y lagos, se encuentra la más nórdica piedra con una inscripción vikinga. Escrito en runas se encuentra el texto que dice "Östman hijo de Gudfast levantó esta piedra. Construyó este puente e introdujo el cristianismo en Jämtland". Así llegó el cristianismo a algunas partes: con un puente (desarrollo tecnológico, creando trabajo), dándole identidad a un territorio (un nombre: Jämtland), trayendo la escritura (es decir, dando continuidad, moviéndonos así desde la anónima prehistoria a la historia). Fe, vida, historia, identidad, trabajo: todo en una misma jugada. Pero no a todos los lugares el cristianismo ha llegado de dicho modo. A algunos lugares ha llegado simplemente como una manifestación política, como uno de los elementos que los vencedores traspasan a los vencidos; a otros ha llegado como una vaga "espiritualidad" que nada tiene que ver con la vida real de las personas. A algunos de modo demasiado "secular", a otros de modo demasiado "espiritual". Y el desafío del cristianismo es buscar un camino intermedio entre ambas posiciones. O más bien, un camino que sea ambas cosas a la vez: que apele a todo el hombre.
El diagnóstico que presentamos a continuación constituye la base sobre la que descansa nuestro trabajo. Si quieres conocer nuestro proyecto, lee esto con atención.
En el siglo XIX las iglesias evangélicas habían alcanzado en Chile a una fracción mínima de la sociedad; sin embargo, su influencia era la de una fuerza social significativa: presentes no sólo en el trabajo misionero, sino en el avance tecnológico, en el levantamiento de hospitales y la fundación de colegios, la minoría protestante hizo un aporte sustancial a la formación del Chile que hoy conocemos. Hoy esta situación parece haberse invertido. Pues nos extendemos a un 15% de la población nacional, pero parecemos tener la influencia de una fuerza social del 1%. A primera vista esto podría ser un hecho por el que no tenemos culpa: no está meramente en manos de
Si quieres seguir leyendo este artículo, pulsa aquí...