Estudios Evangélicos

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La ortodoxia en la Universidad Libre de Amsterdam

Durante el debate sobre la “inerrancia bíblica” que embraveció al evangelicalismo por varios años en los ’70, recuerdo que alguien observó que el libro de Harold Lindsell “La Batalla por la Biblia” [The Battle for the Bible] de 1976, el que prácticamente dio inicio a ese debate, era más una teoría sobre el cambio institucional de lo que era sobre teología propiamente dicha. Esa observación me hizo sentido. Mientras que había algunos importantes temas teológicos en juego, había a la vez mucha confianza en la imagen de la “pendiente resbaladiza”, así como el relato del camello que, una vez que se le permitió meter la nariz en la tienda, eventualmente se quedó dentro. Para el evangelicalismo, esto implicaba que apartarse de la teología de la inerrancia bíblica estricta solo podía significar un giro inevitable hacia un liberalismo consistente.

Reclamos empíricos sobre las dinámicas institucionales tienen que abrirse a contraejemplos, y uno interesante en el mundo teológico de estos días puede verse en la Universidad Libre de Amsterdam [Vrije Universiteit – VU], una escuela fundada por el gran teólogo y estadista calvinista Abraham Kuyper. Cuando enseñaba filosofía ahí en una temporada de visita a principios de los ’80, la facultad de teología en general se había atrincherado en el liberalismo. Un teólogo prominente con el que conversé era abiertamente despectivo respecto a los orígenes ortodoxos de la escuela. “Nada de eso tiene ningún atractivo para la generación más joven de hoy”, dijo. Cuando le señalé que el movimiento juvenil más grande en los Países Bajos en esos días era Juventud para Cristo [Youth for Christ], se mofó: “eso es solo un error temporal en la pantalla”.

Dos décadas después, tuve una conversación más agradable con un teólogo de esa universidad quien se mofó del liberalismo que había dominado la escena en años recientes. Y el también apeló a la generación más joven, pero en este caso de un modo muy diferente. Había estado atrapado, confesó, en la teología liberal que había estudiado en la Universidad Libre, hasta que fue desafiado por su hija adolescente. Él había sido invitado a predicar a una congregación reformada local un domingo, y en la cena familiar posterior, su hija le dijo que no encontró nada en su sermón que le hablara de sus preocupaciones espirituales. “Mi generación necesita oír el evangelio”, le dijo ella a su padre. “Tu tipo de teología no toca nuestras vidas”. Ese desafío, me dijo él, lo forzó a repensar mucho de lo que había estado enseñando y predicando. “Ya ni siquiera leo teología reciente”, me dijo. “Para mí, todo se trata de las enseñanzas solidas de los primeros padres”.

Su regreso a la ortodoxia no es un fenómeno aislado en la Universidad Libre. Actualmente hay cátedras especiales dedicadas a la teología evangélica y carismática, así como al calvinismo clásico del movimiento reformado “restaurado” (herstelde). En el año 2012, dos miembros de la facultad, Cornelis Van der Kooi y Gijsbert Van den Brink, publicaron un texto introductorio de más de 700 páginas, Christelijke Dogmatiek: Een Inleiding, una articulación creativa de las doctrinas reformadas tradicionales que está ahora en su quinta impresión (con una traducción al inglés que está siendo preparada por Eerdmans). Más recientemente, la Universidad estableció el Centro Bavinck para la Teología Evangélica y Reformada [Bavinck Center for Evangelical and Reformed Theology] (Herman Bavinck, un brillante y productivo campeón de la teología reformada que era un colega más joven de Abraham Kuyper). Los teólogos reformados que ahora están explorando la relevancia contemporánea del pensamiento de Kuyper y Bavinck, trabajan en estrecha colaboración con teólogos con intereses similares de la Universidad de Edimburgo, el Seminario Princeton, el Seminario Fuller y escuelas teológicas en Asia y África.

El teólogo liberal condescendiente con el que conversé a principios de los ’80 compartía la hipótesis empírica de Harold Lindsell. Ambos insistían –aunque desde posiciones muy diferentes en el espectro teológico- en que abandonar una alta estima por la autoridad bíblica lo pone a uno en una pendiente que solo puede llevar a un completo liberalismo. Estaban equivocados. Las tendencias teológicas pueden revertirse, como puede verse en la narrativa teológica de la Universidad Libre. Y hay signos claros de que esto puede ocurrir en Norteamérica también. Para aquellos de nosotros que nos preocupamos de estos asuntos, hay esperanza. ¡Los camellos pueden salir de las tiendas!

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Richard es presidente emérito del Seminario Teológico Fuller.
Originalmente Publicado en First Things, 2016. Traducción de Luis Aránguiz Kahn.

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