Literatura y vocación cristiana
Resumen del post:
Estoy convencido de que vivo en un reino usurpado...
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Fecha:
19 August 2012, 10.26 PM
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Autor:
Gonzalo David
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Publicado en:
Áreas vocacionales
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Literatura y vocación cristiana
Estoy convencido de que vivo en un reino usurpado...
“porque también la creación misma será libertada
de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa
de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la
creación gime a una, y a una está con dolores
de parto hasta ahora” (Romanos 8:21-22).
El epígrafe que acabo de citar ha sido mi motivación permanente para escribir. Estoy convencido de que vivo en un reino usurpado, y que como hijos de Dios estamos llamados a ser colaboradores suyos en la restauración de la creación. El sacrificio de Cristo no está acotado al plano salvífico, se trata de una redención cósmica.
Si me preguntaran qué es más importante, el Seminario o escribir y publicar libros, no pondría uno sobre el otro. He tomado el oficio de escribir como sagrado, para el que Dios me ha dotado de un talento y en el que puedo aportar para el avance de su Reino. Anhelo que mis libros sean editados tanto como ser pastor, y gimo en mi corazón posmo por una esperanza pre-moderna: la consumación del plan de mi Señor en la historia. Todo lo que hago es apuntando a esa meta, incluso tener dos oficios, sabiendo que son parte de mi única vocación como obrero de la Missio Dei.
No escribo con fines evangelísticos ni proselitistas, y eso le agrada a mis amigos no creyentes. Escribo porque me encanta hacerlo, me fascina contar historias, fotografiar en palabras momentos poéticos, el lenguaje de las imágenes en un mundo caído, bajo los efectos noéticos del pecado, pero que aún así refleja en algo la gloria de Dios, su eterno poder y deidad. He tenido la oportunidad de compartir con escritores en varios lugares de Chile, en centros culturales, municipalidades, bibliotecas, bares, sedes sociales, etc. Ateos, teístas, agnósticos, satánicos, otros simpatizantes con el ocultismo, la ecosofía o religiones orientales; de todo. En cada uno hay una búsqueda de redención, manifestada de múltiples formas, y las obras de todos muestran una cuota de verdad, esa verdad que solo proviene de Dios, a través de su gracia común. Nunca ha habido una burla o un trato peyorativo por lo que creo, todo lo contrario, siempre ha existido el espacio para el diálogo entorno a la fe y el sentido de la vida.
Al principio fue difícil entenderlo. Cuando recién me convertí, una editorial me propuso incorporar Superhéroe en su catálogo como el primer título de la colección de poesía, pero no quise, pensando que un cristiano debía dedicarse a escribir textos teológicos o explícitamente religiosos. Creí que lo mejor era enviar todos los documentos Word a la papelera de reciclaje, y botar mis cuadernos a la basura. Pero los consejos pertinentes del director del seminario en el que me preparo, el Rev. Jonathan Muñoz, me salvaron la carrera literaria y, mucho más, me hicieron entender que la muerte de Jesús también fue para restaurar el cosmos, la sociedad, y todas las esferas del desarrollo humano. Jonathan me motivó para que publicase Superhéroe y desechara toda idea dualista del mundo.
Ahora puedo decir sin vanagloria que mis dos publicaciones no solo están en Chile, también en México y Austria, que he sido traducido al portugués y al alemán, y que cada día intento abordar el proceso creativo con responsabilidad y dedicación, seriedad y entusiasmo, trabajando en la construcción de una propuesta discursiva y estética y tomando distancia del poco “arte cristiano” que emerge del gueto evangélico latinoamericano. Me han pedido prologar desde poemarios pornos hasta suicidas, toda clase de libros rupturistas, resultado del profundo respeto de sus autores por mi incipiente obra literaria, aún teniendo cosmovisiones radicalmente distintas.
Pertenezco a una denominación cuya tradición reformada es rica en la amplitud de la comprensión de las Escrituras, pactal, que entiende la soberanía de Cristo sobre todas las esferas y la trascendencia escatológica que esto implica. Queda mucho por hacer, conozco chicos que son músicos electrónicos y artistas visuales fabulosos, pero sus pastores no tienen idea, y a sus congregaciones no les interesa otra cosa que no sea predicar y discipular, desconectadas de la dinámica del tejido social e indiferentes a la cosmovisión reformacional.
“La creación gime a una, y a una está con dolores de parto”, esperando su total redención, para la gloria de Dios Padre. Mi oración permanente es por mis hermanos en la fe, deseando que asuman el mandato cultural y abandonen la tendencia monástica de sus paradigmas eclesiológicos, y rogando por la restauración de todas las cosas, mediante la manifestación final del Reino, para lo que trabajo y seguiré trabajando todos los días de mi vida.

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